Columna de Opinión

Escrito por Oswaldo Villaseñor Pacheco

¿Casualidades?

El pasado domingo, en nuestra columna transición hicimos el siguiente comentario.

Tras el asesinato del ex presidente de la Federación de Abogados de Sinaloa, Miguel Angel Sánchez Moran, la respuesta de los abogados no se hizo esperar.

A lo largo y ancho del Estado, los líderes de los diferentes Colegios de Abogados salieron a clamar justicia y a cuestionar la incapacidad del Gobierno Estatal para brindar seguridad a los sinaloenses.

Luis Alfonso Bojórquez, ex presidente de la FAS hizo unas declaraciones que si se le pone atención, parecieran lapidarias y desde luego lleva un claro mensaje.

“Primero fueron los maestros, ahora los abogados y si no se les pone un freno a quienes provocan ésta violencia, el que sigue puede ser cualquiera de ustedes”, les dijo a los periodistas que lo entrevistaban.

Desde luego Luis Alfonso Bojórquez se refería a que las víctimas de la violencia ya no son solo partidarios o integrantes de los grupos delincuenciales que se atacan entre sí, sino ahora son integrantes de gremios u organizaciones sociales que desde luego al sentirse tocados, por lógica, ponen el grito en cielo y salen a exigir justicia a las autoridades actuales.

Lo cierto es que el crimen de los maestros en Concordia, el del abogado Sánchez Moran en Mazatlán, el del regidor priísta en Navolato, José Manuel Amarillas Mojardín, calienta el terreno, pero no para los delincuentes, sino para el gobierno estatal.
¿A quién o a quienes se refería Luis Alfonso Bojórquez cuando pronosticaba que si no se para y se combate a quienes generan la violencia puede seguir un periodista”.

¿Será acaso que visualizará intereses políticos detrás de esta nueva crisis de inseguridad en Sinaloa.
Quien sabe, pero dicen que en política no hay casualidades y en Sinaloa estas se siguen presentando.

Hasta ahí el comentario hecho por el licenciado Luis Alfonso Bojórquez en su entrevista concedida a periodistas de Los Mochis y retomado en nuestra columna dominical Transición.

Pues bien, su pronóstico lapidario se cumplió. Ayer fue asesinato nuestro compañero y amigo Javier Valdez.
Un crimen que termina ya no de calentar, sino de incendiar el Estado por las fuertes repercusiones que se tienen no solo a nivel local, nacional, sino incluso a nivel internacional.

Por lo pronto, en Sinaloa el gremio periodístico está de luto y exige justicia.

Así sin quitarle ni ponerle

Habrá que estar pendientes.

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